06 mayo 2008

Un nuevo inquilino del blog.



¡Me han dado un premio! ¡Qué emoción! Premio que se ha materializado en forma de animalejo ovíparo, provisto de pico, dos patas y plumas, al que tengo correteando detrás de las matas buscando caracoles. ¡Muchas gracias! ;-)

Concrétamente tengo que agradecérselo a Zapateiro por considerar a este pequeño rinconcito uno de los blogs más canallas del universo blogero. Aceptándolo, asumo el compromiso de repartir otros cinco galardones, aunque permitidme que lo haga a horitas más decentes, que ahora mismo tengo los párpados a media asta. Mañana pensaré en mi lista de agraciados. ;-)

26 abril 2008

¡Sonrían por favor!



El 22 de mayo se estrena "Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull" y ya estoy impaciente por verla. Mirad qué sonrientes están los de la foto... ¿qué habrá imaginado el hombrecillo de las barbas? Imagino que a nuestro arqueólogo favorito en busca de un objeto precioso, metido en líos hasta el cuello, bajo el acoso constante de los malos malísimos, que en este caso son rusos y no nazis como en las entregas anteriores.

Junto a Harrison Ford repite Karen Allen, que aparecía en "Indiana Jones y el arca perdida", y en el papel de villana tenemos a nada más y nada menos que Cate Blanchett, por la que siento debilidad. Lo confieso, me encantan los papeles femeninos en los que las protagonistas reparten leña a raudales.


Nunca he visto una película de Indiana Jones en el cine, así que estoy emocionada tan sólo con pensar en hallarme en la la sala a oscuras, ver súbitamente aparecer las conocidas letras de fuego en la gran pantalla, acompañadas de esa música que inspira acción y aventuras.

¡Indyyyyyyyyyyyy! Me tendrás la primera en la puerta del cine. :-D

13 abril 2008

El secreto de Antonio Burgos.

Antonio Burgos quería ser Registrador-Calificador Civil desde chiquitito. Soñaba con sentarse tras un escritorio de caoba pulida sobre el que descansara un grueso tomo, encuadernado en piel roja y con estampaciones y cantos dorados, gemelo de otros cientos que dormitaran en las atestadas estanterías de su despacho.

Cada mañana, dispuesto a comenzar su trabajo, acariciaría su cubierta, tomaría con sus dedos pulgar e índice la suave cinta de raso que serviría de punto de lectura - o mejor dicho, de escritura - y abriría ceremoniosamente el voluminoso ejemplar, asientos de caligrafía impecable a la izquierda, prometedoras líneas en blanco a la derecha.

Un último repaso a su aspecto y a su entorno: quevedos dorados encajados sobre su nariz - a esa venerable edad ya debería usarlos - plumas y tinteros alineados según grosor y color, bella imagen de la perfección y el ceremonial que requiere un trabajo minucioso como sería el suyo.

Puntual, un subalterno abriría la puerta del santuario a las ocho de la mañana para dar paso a la primera pareja, que se mostraría sin duda tímida, quizás algo atemorizada por la solemnidad del momento: el de Inscribir y Calificar al bebé que portarían en brazos. El niño Antonio Burgos sabía de la transcendencia del acto: el recién nacido, sin ser consciente en aquel momento, entraba a formar parte oficialmente de la Comunidad, se inscribiría su nobre y filiación, su fecha de nacimiento y vecindad, el Estado conocería su existencia: aquel pequeño ser humano adquiría su IDENTIDAD.

Como Antonio Burgos siempre fue un perfeccionista desde chiquitito, vamos, lo que se dice "un mihita", se le ocurrió que podría mejorar el solemne acto de Inscripción en el Registro Civil con lo que él llamaba la Calificación. Añadiría a los datos de obligado de cumplimiento una línea adicional de suma importancia: en ella tan sólo podría inscribirse dos cosas: bien el gentilicio "SEVILLANO", reservado a los bebés dignos de tal calificativo, que constituía un honor en sí mismo; bien otra expresión alternativa que describiera a los menos afortunados, causantes de una pobre impresión, que podría variar desde "PAPAFRITA" o "PINTAMONAS", hasta "PANIAGUADO" o "ABRAZAFAROLAS", entre otras muchas, según la inspiración que le viniera en ese momento.

Que la criatura llegaba con un costal debajo del brazo y en sus aullidos se pudiera adivinar los compases de "Pasa la Macarena": "SEVILLANO". Que sus padres, en un alarde de progre-paletismo, le habían regalado una muñeca, siendo varón: "PAPAFRITA".

¡Qué inmenso poder el del Registrador-Calificador! Desde chiquitito era consciente de ello, y a tal honor aspiraba.

Cuando Antonio Burgos se hizo mayor conoció algo de mundo y tras sus primeros contactos conscientes con la Administración y la Burocracia su sueño infantil y su vocación se esfumaron como el humo.

Un buen día acudió al Registro Civil y el panorama le dejó desolado. En lugar de pulidos escritorios de caoba vio grises mostradores de contrachapado. No vió estantes repletos de tomos gemelos encuadernados en piel roja, sino clasificadores de cartón amontonados en armarios de chapa. Ni rastro del grueso libro de cantos dorados, ni de las plumas ni los tinteros ordenados según grosor y color: una selva de monitores, torres, impresoras y teclados encadenados entre ellos por multitud de cables usurpaban su lugar y su función. Pero lo peor, sin duda, era que no existían los Registradores-Calificadores Civiles, sino tan sólo anodinos funcionarios, simples auxiliares, instalados cómodamente en su rutina, compartiendo cubil, incapaces de mirar a un niño a los ojos, de CALIFICARLE, de darle una identidad, de decirle "así es cómo eres".

Con el tiempo, de esa frustración nació una nueva vocación y el joven Antonio Burgos se hizo periodista, escritor y columnista. Con los años necesitó gafas, pero nunca llevó quevedos dorados, sino unas de oferta del Multiópticas. Usó máquina de escribir y ordenador; le gustaba alinear el ratón y su alfombrilla con el teclado.

Desde su recuadro en ABC comenta desde hace años la vida del país y de nuestra querida ciudad, con mordacidad e ingenio para unos (SEVILLANOS), con desfachatez y rancio cinismo para otros (PAPAFRITAS). Ninguno sabe que, en realidad, escribir es su catársis, su terapia para combatir el trauma infantil. No en vano decía Oscar Wilde - a éste PINTAMONAS seguro que sus padres, de chico, le regalaron muñecas -, que "la mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella". Se le podría añadir "y de la obsesión", por eso, Antonio Burgos aprovecha la oportunidad que le da su recuadro en ABC para Inscribir y Calificar, como quien no quiere la cosa.

Tiene que escribir un artículo sobre la composición del nuevo gobierno. Cierra los ojos, se deja llevar, como en sus fantasías de chico, por la inspiración del momento, como en un juego de asociaciones. Carmen Chacón, "ANIMAL DE COMPAÑÍA". Bibiana Aído, "MODISTILLA". Bernat Soria, "EUTANÁSICO".

Se siente satisfecho del resultado: no argumenta, no razona, no hace crítica con fundamento: CALIFICA. Con tal actitud, la contraargumentación no es posible. "¿No lo ve compadre? ¡Si está más claro que un vaso de rebujito! El que no está de acuerdo, no es hombre cabal" Y se acabó la discusión.

Antonio Burgos se repantinga en el santuario de muebles de caoba de su imaginación, es capaz de evocar, como el protagonista de "El perfume", el olor rancio a tinta y pergamino de su mundo de ficción, se lamenta de la pérdida del sentido común, de la degradación del arte y la gracia y de que los toros ya no son tan bravos como antes ni los hombres se visten por los pies. Ministras, "BATALLÓN DE MODISTILLAS". Instaurado en su queja continua, depositario de la esencia de lo castizo y auténtico, Gran Registrador-Calificador del Universo, se siente un hombre feliz.

06 abril 2008

Hasta siempre, Judá.




Charlton Heston decía que tenía "una cara de otro siglo" y tal vez por eso directores y productores recurrían a él para interpretar superproducciones históricas en las que este hombretón encarnaba a personajes tan dispares como Marco Antonio, Moisés, el Cid o Miguel Ángel. Príncipe judío, terrateniente en las colonias, astronauta perdido en el tiempo... cualquier atuendo sentaba bien a sus rasgos severos y su porte magestuoso.

Desgraciadamente, sus opiniones politicas y su defensa de la libre utilización de armas de fuego también parecían de otro siglo, muchas de sus declaraciones, sobre todo en los últimos tiempos, constituían una patada al sentido común y la sensatez más elemental capaz de descorazonar a muchos de sus admiradores, entre los que me incluyo.

Pero eso prefiero olvidarlo, para recordarlo como a mí me gusta más: sujetando las riendas de su cuadriga árabe, mirando de reojo al romano Mesala, la sangre bullendo en las venas anticipando la venganza contra el antiguo amigo. Ben-Hur inaugura oficialmente mi Semana Santa - y sé que la de muchos más - acompañando la emoción del momento con unas torrijas, para reponer fuerzas después de tanto remar y tanto correr, para sobrellevar la emoción del milagro.

"Triunfo completo Judá. La carrera ganada. El enemigo destruido", jadeaba el ensangrentado Mesala. Se fué Charlton Heston dejándonos, y esa es la capacidad que tienen los actores, de la vida de los muchos que interpretó, lo mejor de su gloria.

29 enero 2008

Pamplina, pamplinae.





Esta mañana he leído en el ABC una noticia "curiosa", por llamarla de alguna manera: recogía unas declaraciones de la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres, en las que éstas atacan al idioma castellano, calificándolo de machista, y a la madre que lo parió, es decir, al latín.

Sobra decir que cuando me tocan el lenguaje, a mí me sale urticaria. Pero cuando se meten con el latín y con mis adorados romanos, siento un impulso súbito de cortar cabezas, fijaos qué pronto más tonto... Un impulso parecido al que siento cuando me planto delante de cualquiera de las muchas leyes que se han aprobado últimamente y tengo que leer tres veces como mínimo un párrafo como el que sigue, sacado de nuestro nuevo y flamante Estatuto, para enterarme de lo que pone:

El Presidente o Presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía es el repersentante del Poder Judicial en Andalucía. El Presidente o Presidenta de la Junta de Andalucía ordenará la publicación de dicho nombramiento en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. El Fiscal o la Fiscal Superior de Andalucía es el Fiscal Jefe o la Fiscal Jefa del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. El Presidente o Presidenta de la Junta de Andalucía ordenará la publicación de dicho nombramiento en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.

Groucho Marx se quedó corto con aquello de "la parte contratante de la primera parte...". No es suficiente con que los textos jurídicos se hayan vuelto un tremendo galimatías, todavía peor de lo que eran, sino que con acciones como las de las individuas arriba mencionadas quieren trasladar esta locura a todos los ámbitos de la sociedad.

Por supuesto, la culpa de todo la tienen los romanos. Según el Colectivo de Jóvenas feministas, el latín es un lastre para el lenguaje actual, ya que se creó y evolucionó en una sociedad patriarcal opresiva, en una «época en la que las mujeres éramos tratadas como esclavas y eran los hombres los que decidían y concentraban todo el poder». Por ello, hay que darle una patada, olvidar que el castellano proviene de esa lengua - ¿pueden ellas olvidar que vinienen del mono, o mejor dicho, de la mona? - quemar los libros de gramática, y emplear mucha tinta y papel - feministas sí, pero ecologistas serán poco - para acabar diciendo lo mismo.

A estas jóvenas les diría yo un par de cosillas. Lo primero, que en el colegio me enseñaron - profesoras muy poco sospechosas de ser activistas del machismo - que por razones de economía del lenguaje, el español había llegado a la solución de que el masculino plural y en determinadas circunstancias, también el singular, englobaba el femenino, para no tener que repetirse constantemente. También me enseñaron que la terminación femenina añadida a un nombre de género masculino funcionaba de aumentativo, es decir, indicaba una mayor dimensión, como la charca, que es más grande que el charco, o la saca, mayor que el saco. Pero éso no lo sacan la relucir las jóvenas, porque aquí femenino significa "mayor" y por lo tanto, es más guay.

También les diría, acerca del latín y los romanos, que son unas incultas redomadas. Parece que se olvidan - o no saben- de que en latín existían cinco declinaciones, que cada una hacía su plural como le daba la gana, que nombres, adjetivos y artículos coordinaban en caso y número con las terminaciones de su declinación, pero no con las de género, que por cierto, existían tres, porque el neutro no era una cosa residual, como en español, y que el plural tenía en muchos casos las mismas terminaciones independientemente del género.

Y en cuanto a la esclavitud de las mujeres... es cierto que no podían votar ni ocupar cargos públicos y que la situación actual en occidente no es comparable a la de pueblos que vivieron hace 2000 años... ¿o sí? Porque los romanos, que gustaban de guardar la tradición, también entendían el cabio de los tiempos, y llegaron a comprender que la tutela sobre la mujer del padre, marido o tutor tenía que convertirse en una pura formalidad. En la antigua Roma las mujeres podían administrar sus propiedades, tener sus propios negocios, divorciarse... cosas que en España, concretamente, no se han conseguido hasta el siglo XX. Y aún quedan otras por conseguir, como el acceso al sacerdocio, cuestión que, como tantas, a los civilizados católicos nos queda pendiente.

Por todo ello, de mujer a mujer, a las jóvenas estas les haría una petición: dejáos de pamplinas, que se lo ponéis en bandeja a los sectores más conservadores de la sociedad - nótese que la noticia sólo la recoge el ABC - para que hagan chistes a nuestra costa. Dejad las dudas filosófico-lingüísticas a Ana Botella - que todavía se está preguntando si una pera y una manzana hacen un matrimonio - y pringáos con cosas importantes de verdad. Me despido con este ruego, al estilo del ruego póstumo de Petronio al emperador Nerón, en Quo Vadis:

¡Salud, Augustas, y no conjugeis; asesinad, pero no hagais versos; envenenad, pero no tritureis la ortografía; incendiad, pero no toqueis la cítara!

14 enero 2008

¡Menuda estafa!

Esta tarde he escuchado en la radio una noticia que me ha dejado atónita y que viene a confirmar el pésimo estado de la industria del arte en general - sólo decir "industria" da escalofríos -, y de la música en España en particular.

Resulta que unos individuos, bajo el nombre de Triana, han sacado al mercado un disco presentándolo como el regreso de la mítica banda sevillana... un regreso muy particular, claro, porque ninguno de los integrantes del grupo original está entre sus filas - recordemos que dos de ellos murieron hace ya tiempo y que el tercero lleva desde la muerte de Jesús de la Rosa en retiro espiritual.

Parece ser que la viuda de uno de ellos ha heredado los derechos del nombre, y por puro sentimentalismo, claro, adobado con un buen fajo de billetes, ha accedido a la formación del nuevo grupo que copia la voz, el estilo y la composición del original. Eso sí, se declaran fans y herederos. Es como si Los Escarabajos, con la bendición de Yoko Ono, usurparan la personalidad de los Beatles y anunciaran a bombo y platillo su resurrección.


Menuda estafa. Estas cosas suceden porque, en primer lugar, en España no se apuesta por la gente con talento y con ideas propias, tan sólo quieren productos cuya fórmula coincide con la de otros productos que venden. Sumado a una total falta de escrúpulos de los productores, que son capaces de "resucitar" a Triana y al primer mono que le pegó un palo a un tronco y se dió cuenta de que de allí salió algo. Sumado a la ignorancia y a la falta de cultura musical de la mayoría de la gente de este país, sobre todo la gente joven - estoy empezando a hablar como mi padre - criados al calor de Operación Triunfo y curtidos a base de escuchar los 40 a todas horas. Resultado de la operación: habrá muchos que paguen por esta tomadura de pelo.

Ya que hablamos de los 40, para muestra un botón: hace poco escuché a una de sus presentadoras decir, comentando una canción del grupo, que los Tokio Hotel era la banda de rock alemana más importante de todos los tiempos. Los Tokio Hotel, cuatro pavos que no llegan a los dieciocho años, que han publicado dos discos que no han compuesto, uno en alemán y un primo hermano de éste traducido al inglés, traducción hecha por otros claro, porque ellos no saben ni decir "hello". Y se quedó tan ancha.

Estoy tan indignada como el único superviviente de la banda, Eduardo Rodríguez que ha lamentado cómo se intenta engañar a la gente sin miramientos y cómo algunos - léase la famosa viuda - pierden la dignidad por un cheque con muchos ceros.

Como muestra de manipulación os dejo el artículo publicado en Terra.es al respecto. Nótese el empleo de expresiones como "regreso", "retorno" y "evolución" - aunque ellos lo llaman "continuación" -, o la magnífica "hay mucha demanda" y la fantástica "fuerade Triana ninguno hace rock andaluz". Vamos, además el disco lo han compuesto otros.

Por cierto, la última declaración es mentira, suenan clónicos.

13 enero 2008

Amy we love you.



Dos meses después de mi última parrafada salgo de mi letargo post-navideño para comentaros un par de cosillas que últimamente me han llamado la atención. La primera es el descubrimiento de Amy Winehouse.

Ver los vídeos y los conciertos de Amy Winehouse me produce la misma sensación, salvando las distancias, que me producen las viejas imágenes de un mito del rock como Janis Joplin. En muchos sentidos.

¿Cómo es posible que una chica que maltrata tanto su cuerpo como su apariencia pueda tener tanto encanto? Amy no es guapa, viste de manera estrafalaria, lleva un peinado imposible, la falta de un diente la hace cantar ofreciendo al público siempre el mismo perfil, está excesivamente flaca y su adicción al alcohol la hace aparecer vacilante sobre el escenario. Y sin embargo, una aureola resplandeciente la rodea durante toda su actuación.

Amy es una elegida de los dioses. Compone todos los temas del genial "Back to black", que nos lleva de vuelta al soul más clásico, elegante y al mismo tiempo, sexy y descarado. Tiene una voz privilegiada y una forma de cantar asombrosa, sin ningún tipo de esfuerzo hace lo que quiere, es increíble, parece que ni respira.

Pero como he dicho antes, además de por su talento, su carisma y su capacidad de transmitir emociones y hacer vibrar al público, desgraciadamente Amy me recuerda a Janis por su incapacidad de cuidar de sí misma.

Amy bebe antes, durante y después de la actuación. Se mueve lentamente, titubeante. Posa su mano sobre sus ojos, para protegerlos del resplandor de los focos, se atusa el pelo, bebe constantemente a sorbos de un par de vasos de pástico que mantiene cerca de ella. Al finalizar la actuación sale del escenario y cuando vuelve para los bises, pasa sospechosamente su mano flaca y alargada por debajo de la nariz.

Sin embargo, cuando Amy canta, no puedes más que mirarla embelesado. La gente le grita "Amy we love you". Te queremos Amy, no hagas ninguna tontería.

Os dejo un enlace a un concierto suyo, para que lo disfrutéis. De las otras cosillas que me han gustado últimamente hablaré en otras entradas. ;-)

13 noviembre 2007

De Torrijos y Torrijas.

A nuestro cultísimo, laiquísimo, y politiquísimamente correcto teniente de alcalde, el Sr. Antonio Rodrígo Torrijos, se le ha ocurrido que, para no herir sensibilidades - es decir, para imponer la suya - este año el típico alumbrado de Navidad que adorna la ciudad no se llamará de Navidad, sino "alumbrado de solsticio de invierno".

¡Ay madre! Y a mí que todo el tema de los villancicos, los belenes, los mantecados, la misa del gallo, "¡Qué bello es vivir!" en varios canales de televisión al mismo tiempo la noche del 24, los Reyes Magos, los regalos, me recordaban a algo... y no sabía el qué ¡y era al solsticio de invierno!

Que es una cosa muy bonita, desde tiempos inmemoriales se ha celebrado por los egipcios, los griegos, los romanos, los mayas, los chinos... ¡Qué universal! ¡Qué entrañable!

Sólo que a mí los chinos me quedan un poco lejos - menos el de mi barrio, se entiende, que abre las 24 horas - jamás he visto un egipcio rascándole a la botella de Anís del Mono con una cucharilla, ni a un maya montando un belén - el de las figuritas - ni a un romano cantando "pero mira cómo beben los peces en el río".

¡Con lo fácil que es llamar a las cosas por su nombre y no gastar saliva inútilmente!

En fin, os dejo que tengo que construir mi particular maqueta a escala de un poblado de Palestina en el siglo I... aunque no estaría mal que pensara qué pedir en mi carta a los tres presuntos adoradores del Mesías de la religión judaica, todos ellos de dudosa existencia histórica...¿Qué me traerán? ¡Qué ilu!

¡Cómo me gustan estas fiestas! Las prefiero incluso al equinoccio de primavera coincidente con período procesional de tradición gótica-barroca de sensibilidad anticuadamente religiosa pero gran valor histórico-estético y atiborramiento culinario torrijil.


¡Campana sobre campaaaaaaaaaaaana...!

:-P

31 octubre 2007

JALOUIN

¿He dicho alguna vez que los que en España celebran el Jalouin me parecen tontos aborregados? ¿Que a los padres que disfrazan a los niños de calavera o vampiro y les dan una calabaza - del "chino" y de plástico - y los mandan a molestar a la gente en sus casas - no vaya a ser que el niño se traumatice, que todos los lelos del colegio hacen lo mismo - les quitaba la custodia de las pobres criaturas alegando "imbecilidad crónica sobrevenida"? ¿Que copiar un ritual sólo porque lo ves en las películas de Jolivud y porque así tienes más oportunidad de gastar estúpidamente es un sinsentido? ¿No? Pues ya lo he dicho.


Segunda parte: la llegada de Papá Noel - una gran tradición popularizada por los anuncios de la Coca-Cola - y los renos al Sur de España. De lo más bonito.

22 octubre 2007

Hamilton el Largo y el deporte nacional.

Hamilton no hubiera podido ganar en Brasil en la vida, había demasiada gente haciéndole voodoo. En la tele daba gritos de alegría hasta el apuntador cuando se salió en la curva y cuando el coche se le paró. Me alegro de que no haya ganado por listillo, tramposo, marrullero y por considerar que el enemigo era alguien de su propia casa, cuando el enemigo siempre está fuera.


Por cierto, he de confesaros que..¡Fernando Alonso no me cae mal! Vale que el chico no es unas castañuelas, que es poco extrovertido, seriote... en fin, lo que se dice asturiano. Pero en absoluto puedo compartir la opinión de aquellos que dicen que es prepotente y antipático.


Conozco a muchos que no lo tragan y que desde el principio preferían a Raikkonen. Casualmente son los mismos que consideran a Rafael Nadal un niñato estúpido y engreído. Y los mismos que ven a Penélope Cruz como una chacha arreglada que ha subido escalafones a base de ligarse al tonto de turno en el momento adecuado. Y que Amenábar es un raro favorecido por la élite sociata y cultureta. Y Bardem un chulo creído que va de machote Y... bueno, ¿es que nos gusta alguno?


En serio, ¿todo el que triunfa, en especial el que lo hace fuera, es tan imbécil? ¿Se lo merece tan poco? ¿No será que somos un poco - bastante - envidiosillos? Por que si no, no me lo explico. En todos los países están orgullosísimos de los compatriotas que tienen éxito. Menos en España. Me da pena decirlo, pero creo que el fútbol no es el auténtico deporte nacional. Será por eso por lo que nunca ganamos nada.